What‑If — Lit‑Exit or EU‑Brain‑On?

¿Qué pasaría si — Lit-Exit o Cerebro-UE-Encendido?

Realidad Alternativa: ¿Qué Pasaría Si — Lit‑Exit o EU‑Brain‑On?

Dos segundos. Eso fue todo lo que tomó para que mi mente cambiara de pestaña sin planearlo.


🧠 La pestaña intrusiva que no se cierra

Estaba profundamente concentrado en algo no relacionado cuando un pensamiento ocasional volvió a una comprobación de realidad anterior—una de esas comparaciones que se graban en tu corteza cerebral. En mis propias notas, las matemáticas cayeron como un golpe: un impactante “treinta veces más rápido.” Puedes debatir el número (por favor hazlo); ese no es el punto. El punto es el sentimiento: en algún lugar de este continente, vidas se están intercambiando por territorio, orgullo y narrativas que parecen limpias en el papel pero sangran en el mundo real.

Hemos derivado hacia una lógica donde una carcasa metálica llena de polvo—o una casa hecha de arena endurecida y madera—puede valer más que un ser humano, sus hijos y el universo irrepetible de una sola vida borrada en un instante. Esto, justo después de que tropezamos con una pandemia “mística” que dobló el tiempo; ahora todo se mueve como si estuviera en avance rápido. Otro conflicto se enciende, alguien más se une por razones que entendemos a medias, y el mundo—ya agotado—mira hacia otro lado.


🔥 La aritmética brutal que apenas notamos

Hemos normalizado el marcador. Los números se desplazan; los nombres no. El feed se actualiza; el duelo no. Lo llamamos geopolítica, seguridad, disuasión—cualquier cosa para mantener nuestro lenguaje estéril. Dejando de lado las cifras exactas, la ecuación moral sigue dando la misma respuesta: si estamos de acuerdo en que una sola vida tiene un valor infinito, entonces cualquier sistema que gaste vidas casualmente está en bancarrota—sin importar lo elegantes que sean sus hojas de cálculo.


🧭 Dos cambios que sigo viendo

En mi cabeza, la historia se reduce a dos posiciones: Lit‑Exit o EU‑Brain‑On. Interprétalas como tu conciencia sugiera; son metáforas, no políticas. Una es el reflejo de desconectarse, de pasar de largo, de desengancharse hasta que no quede nada más que cinismo. La otra es la difícil elección de mantenerse presente: pensar cuidadosamente, sentir plenamente y negarse a deshumanizar—especialmente cuando sería más fácil.

No veo un “final intermedio” aquí. Solo está el hábito diario de la atención o el hábito diario de la evasión. El silencio puede ser sagrado cuando es honesto; peligroso cuando es conveniente.


🌱 Cómo podría ser mantenerse humano (pequeño, práctico)

  • Sostén una historia. Dedica un minuto completo a un solo nombre, un solo rostro. Déjalo ser real.
  • Cuida tu lenguaje. Critica sistemas si debes, pero nunca reduzcas a las personas a etiquetas.
  • Haz una reparación hoy. Una disculpa, un chequeo, una comida, una donación—pequeñas puntadas aún reparan el tejido.
  • Re-regula tu cuerpo. Respira 4‑4‑6 durante cinco rondas. Toca la tierra. Sostén una piedra. Recuerda a tu sistema nervioso que está permitido suavizarse.
  • Crea antes de consumir. Escribe un párrafo, enciende una vela, haz algo para alguien que amas.

🌀 Realidad Alternativa: ¿Qué Pasaría Si

Archivemos esto en la serie continua Realidad Alternativa: ¿Qué Pasaría Si y dejémoslo ahí por ahora:

  • ¿Qué pasaría si la métrica no fuera territorio o prestigio, sino el número de niños que durmieron seguros esta noche?
  • ¿Qué pasaría si cada política tuviera que pasar la prueba “¿podría defender esto ante un padre en duelo?”
  • ¿Qué pasaría si la atención—no la indignación—fuera nuestro deber cívico?
  • ¿Qué pasaría si midiéramos el liderazgo por cuántas personas resultan menos dañadas, no por cuán enérgicamente se pronuncian las palabras?
“¿Y honestamente? No tengo nada que decir a eso.”

A veces esa es la línea más sincera. Cuando las palabras regresen, que sean usadas para reparar.


Archivado bajo: Realidad Alternativa: ¿Qué Pasaría Si.
Si esto resonó, compártelo con alguien que pueda necesitar un momento de presencia. Mantén tu cerebro encendido. Mantén tu corazón abierto. La historia no termina mientras aún estemos aquí.

Regresar al blog